top of page
Vista del cielo nocturno

Ronquido y apnea del sueño: en qué se diferencian

6 sept
7 min de lectura

Actualizado: 7 sept

Entender la diferencia entre ronquido y apnea del sueño evita confusiones sobre cuándo preocuparse. El ronquido y la apnea del sueño no son lo mismo. El ronquido es un sonido producido por la vibración de los tejidos blandos de la garganta cuando el aire pasa por una vía aérea estrechada. La apnea obstructiva implica episodios repetidos de reducción o interrupción del flujo de aire durante el sueño, y necesita una prueba objetiva para diagnosticarse. [1] [2]


¿Qué es el ronquido y por qué ocurre?

Puede ser ocasional o habitual. En muchas personas el ronquido primario, sin pausas respiratorias ni otros síntomas, no se asocia a un problema de salud, aunque conviene valorarlo según el contexto. [1]


¿Qué es la apnea del sueño y en qué se diferencia del ronquido?

En la apnea, la vía aérea se bloquea parcial o totalmente. Cada pausa reduce el oxígeno en sangre y termina con un microdespertar que la persona no recuerda. El ronquido es frecuente en la apnea obstructiva, pero por sí solo no permite diagnosticarla ni descartarla. [2]


La diferencia clave, en una sola idea

Si hay que resumir la diferencia en una frase: el ronquido es un sonido, la apnea es una interrupción real de la respiración. Una persona puede roncar intensamente toda la noche sin tener ni una sola pausa respiratoria significativa, mientras que otra puede tener apnea con un ronquido relativamente discreto o incluso, en algunos casos, sin roncar de forma perceptible para su acompañante. Por eso ninguno de los dos extremos —"ronco mucho, seguro tengo apnea" o "casi no ronco, seguro no tengo apnea"— es una conclusión confiable sin una evaluación objetiva.


¿Qué pasa exactamente durante una pausa de apnea?

Durante un episodio de apnea obstructiva, los músculos de la garganta se relajan lo suficiente como para colapsar la vía aérea, ya sea parcial (hipopnea) o totalmente (apnea). El esfuerzo respiratorio continúa —el pecho y el abdomen siguen intentando mover aire—, pero el aire no logra pasar o pasa de forma muy reducida. Esto provoca una caída en los niveles de oxígeno en sangre, y el cerebro responde con un microdespertar, generalmente demasiado breve para que la persona lo recuerde al día siguiente, que restaura el tono muscular y reabre la vía aérea, a menudo con un ronquido fuerte o un jadeo. Este ciclo puede repetirse decenas o cientos de veces en una sola noche en casos moderados a graves.


¿Por qué el ronquido no basta para saber si hay apnea?

El ronquido, como sonido, depende principalmente de la vibración de los tejidos blandos, mientras que la apnea depende de si esa vibración va acompañada de un colapso real de la vía aérea que interrumpe el flujo de aire. Estos dos fenómenos están relacionados —la misma anatomía y relajación muscular que produce el ronquido puede, en algunas personas, progresar hasta el colapso completo—, pero no son equivalentes. Es perfectamente posible tener un ronquido intenso y constante sin ninguna pausa respiratoria relevante, así como tener apnea significativa con un ronquido que la pareja describe como "normal" o incluso ausente en ciertas posturas.


Señales de alerta que sí sugieren apnea, más allá del ronquido

  • Pausas respiratorias observadas por otra persona: silencios seguidos de un jadeo o resoplido al reanudarse la respiración.

  • Sensación de ahogo o asfixia al despertar, ocasional o frecuente.

  • Somnolencia diurna marcada, incluso después de haber dormido un número de horas aparentemente suficiente.

  • Dolor de cabeza matutino, boca seca al despertar o necesidad de orinar varias veces durante la noche.

  • Dificultad para concentrarse o irritabilidad que la persona no relaciona inicialmente con su sueño.

Ninguna de estas señales por sí sola confirma apnea, pero su combinación, especialmente junto con el ronquido, es lo que motiva solicitar una evaluación objetiva en lugar de asumir que "solo es ronquido".


¿Por qué importa diferenciar ronquido y apnea?

La apnea no tratada se ha asociado a mayor riesgo de hipertensión y de enfermedad cardiovascular, además de afectar el descanso y la función diurna. Por eso, cuando el ronquido se acompaña de pausas, ahogos o somnolencia, conviene una valoración. [3]


¿Puede haber apnea sin ronquido en absoluto?

Sí, aunque es menos frecuente. Algunas personas con apnea del sueño no producen un ronquido audible o claramente perceptible, particularmente cuando el colapso de la vía aérea ocurre de forma más silenciosa o cuando duermen en ciertas posiciones. Por esta razón, la ausencia de ronquido no descarta apnea por sí sola, especialmente si existen otros factores de riesgo como sobrepeso, cuello ancho, o síntomas diurnos como somnolencia marcada.


¿Cómo se confirma si el ronquido es apnea?

La única forma confiable de diferenciar un ronquido simple de uno asociado a apnea es mediante una prueba objetiva del sueño, ya sea una polisomnografía realizada en un centro especializado o, en casos seleccionados, un estudio domiciliario del sueño. Estas pruebas registran, entre otras variables, el flujo de aire, el esfuerzo respiratorio, la saturación de oxígeno y la actividad cerebral, permitiendo cuantificar cuántas pausas respiratorias ocurren por hora (el índice de apnea-hipopnea) y clasificar la gravedad del cuadro si lo hay.


Mitos frecuentes sobre ronquido y apnea

  • "Si mi pareja no oye pausas, no tengo apnea": las pausas pueden pasar desapercibidas para quien duerme al lado, especialmente si son breves o si la persona duerme en habitaciones separadas parte de la noche.

  • "La apnea solo le da a personas con sobrepeso": el sobrepeso es un factor de riesgo importante, pero la anatomía de la vía aérea, la edad y otros factores también influyen; personas con peso normal también pueden tener apnea.

  • "Roncar fuerte siempre es peor que roncar suave": la intensidad del sonido no se correlaciona de forma directa con la gravedad de una posible apnea subyacente.

  • "Los estudios de sueño solo sirven para casos graves": también son útiles para confirmar un ronquido simple sin apnea, lo cual orienta hacia otro tipo de manejo.

¿El tratamiento es el mismo para el ronquido simple y para la apnea?

No necesariamente. El manejo del ronquido primario, sin apnea significativa, suele enfocarse en medidas generales (posición al dormir, manejo del peso, evitar alcohol antes de dormir) o, en algunos casos, dispositivos orales o procedimientos dirigidos al tejido que vibra. El tratamiento de la apnea obstructiva, en cambio, se decide según su gravedad y puede incluir presión positiva continua (CPAP), dispositivos de avance mandibular, o en casos seleccionados, opciones quirúrgicas, siempre guiado por los resultados de la prueba diagnóstica y no solo por la intensidad del ronquido percibido.


¿Cómo varía el ronquido y la apnea según la edad y el sexo?

La prevalencia de la apnea obstructiva aumenta con la edad, en parte por la pérdida progresiva del tono muscular de la vía aérea superior, y es más frecuente en hombres que en mujeres durante la edad adulta, aunque esta diferencia se reduce después de la menopausia. En niños, la apnea del sueño tiene causas distintas a las de los adultos, siendo el crecimiento de las amígdalas y adenoides la causa más común, y su presentación puede incluir signos menos evidentes, como respiración bucal, sudoración nocturna excesiva o problemas de comportamiento diurno, en lugar del patrón clásico de ronquido con pausas que se observa en adultos.


¿El alcohol y los sedantes afectan igual al ronquido que a la apnea?

El alcohol y los medicamentos con efecto sedante relajan los músculos de la vía aérea superior, lo cual puede tanto intensificar el ronquido como aumentar la frecuencia y duración de las pausas respiratorias en quienes ya tienen apnea. Por eso, en personas con apnea diagnosticada, evitar el alcohol varias horas antes de dormir suele ser parte de las recomendaciones generales, más allá del tratamiento específico que se indique.


¿Qué papel juega la posición al dormir en ambos casos?

Dormir boca arriba favorece que la lengua y los tejidos blandos caigan hacia atrás por efecto de la gravedad, lo que puede empeorar tanto el ronquido como la frecuencia de las pausas respiratorias en quienes tienen un componente posicional. Algunas personas presentan lo que se conoce como apnea posicional, en la que la mayoría de los episodios ocurren al dormir boca arriba y disminuyen notablemente al dormir de lado; identificar este patrón, generalmente a través del propio estudio de sueño, puede orientar hacia estrategias específicas de manejo.


¿Cuándo consultar por ronquido y apnea del sueño?

Si no sabes si tu ronquido podría estar relacionado con apnea, revisa por qué se ronca y qué es la apnea del sueño. El diagnóstico no puede hacerse solo por el sonido. [1] [2]


Preguntas frecuentes sobre la diferencia entre ronquido y apnea del sueño

¿Todo ronquido termina convirtiéndose en apnea? No, muchas personas roncan durante años sin desarrollar apnea; el ronquido primario no evoluciona necesariamente hacia apnea, aunque ciertos factores (aumento de peso, envejecimiento) pueden incrementar el riesgo.


¿Grabar mi ronquido con el celular sirve para saber si tengo apnea? Puede dar una idea general del patrón de sonido, pero no reemplaza una prueba objetiva que mida el flujo de aire y el oxígeno en sangre.


¿La apnea del sueño se cura con perder peso? En muchas personas mejora significativamente al bajar de peso, pero no siempre desaparece por completo, especialmente si hay un componente anatómico importante.


¿Puedo tener apnea leve y no necesitar tratamiento? Depende de los síntomas y de otros factores de riesgo asociados; la decisión de tratar se toma junto con el especialista, no solo con base en el número de pausas por hora.


¿El ronquido posicional (solo boca arriba) puede ser apnea? Sí, es posible; la apnea posicional es un patrón reconocido en el que las pausas ocurren predominantemente en una posición, generalmente boca arriba.


¿Un estudio de sueño en casa es suficiente para descartar apnea? En muchos casos sí, especialmente cuando la sospecha clínica es moderada; el especialista decide qué tipo de estudio es más adecuado según cada caso.


En síntesis, el ronquido y la apnea del sueño ocupan espacios distintos, aunque relacionados, del mismo espectro de trastornos respiratorios durante el sueño: uno es un sonido, el otro es una alteración real y medible de la respiración con consecuencias potenciales para la salud cardiovascular y la función diurna. Solo una evaluación objetiva permite saber con certeza en qué punto de ese espectro se encuentra cada persona, en lugar de basarse en suposiciones sobre la intensidad o frecuencia del sonido.


Lecturas relacionadas

Si buscas soluciones, revisa el tratamiento del ronquido según la causa.


Fuentes

  1. Yap YY. Evaluation and Management of Snoring. Sleep Med Clin. 2022;17(1):25-39. PubMed

  2. Kapur VK, Auckley DH, Chowdhuri S, et al. Clinical Practice Guideline for Diagnostic Testing for Adult Obstructive Sleep Apnea. J Clin Sleep Med. 2017;13(3):479-504. PubMed

  3. Yeghiazarians Y, Jneid H, Tietjens JR, et al. Obstructive Sleep Apnea and Cardiovascular Disease: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. 2021;144(3):e56-e67. PubMed

Da el siguiente paso hacia una noche de descanso: agenda tu estudio hoy

Calle 7 # 39 - 290 Consultorio 1206 Clínica Medellín del Poblado - Medellín, Antioquia

Teléfono: 604 2081132

Celular:  +57 3243689472

Logotipo de seguros sura
Logo de Coomeva medicina prepagada
logo_particular.png
bottom of page